Album

Terra Incónita

Terra Incónita

Género : Folklore, Rock
Año : 1975
  1. 1. ¿Dónde Estarás?
  2. 2. Romance
  3. 3. Los Maldadosos
  4. 4. Canción De La Verónica
  5. 5. El Torito
  6. 6. Tus Ojitos
  7. 7. Juego
  8. 8. Quenita Violín
  9. 9. Vuelta Y Vuelta
  10. 10. En El Río Perdí La Voz
  11. 11. Canción De Boda
  12. 12. Canción Del Reposo

Terra Incónita – Ficha técnica

Fernando González: guitarra eléctrica y acústica , composición
Patricio González: guitarra de doce cuerdas y Violoncello
Fernando Hurtado: bajo eléctrico y acústico
Sergio González: batería, Percusión, Piano y guitarra
Francisco Sazo: voz y letras, Flauta dulce, Rondador, Tarca.
Renato Vivaldi: Flauta traversa en Do y Sol, Tarca y Rondador

Músico Invitado: Patricio Acuña en Charango

(p) y © 1975 EMI Odeon Chilena S.A.
Fabricado y distribuido por EMI Odeon Chilena S.A.

Terra Incónita – Letras
Donde estarás (1973)
F. Sazo / F. González

…Y tú donde estarás ay, ay, ay
…y tú donde estarás
cuando se parta la tierra,
cuando se nos chupe el mar

Romance (1975)
F. Sazo / F. González

De tanto darle vida a la muerte
Fuimos matando a la vida,
Que echó a correr despavorida
¡llorando llegó la suerte!
Desde la noche bajó el notario
Con tres sables de silencio
Y se ha dormido el amor
De cada sutil momento.

A fuerza de tanta luna desgranada en la cabeza,
la niña llora una estrella
Que huye y resbala en la artesa

Los maldadosos (1974)
Introducción : S. González/ F . Sazo

De todos los oficios
Que tienen las cosas
Hay unos que son malditos
Por tener gente a la fosa.
El invierno zapatea encima del techo:
Con sus barbas de lluvia
El daño que ha hecho.
Odio las infecciones,
Como a la injusticia;
Al hambre de los humildes
Producto de la avaricia.
Maldición de la gente
Es el sufrimiento…
He de meter a la muerte
En la celda de un convento

Canción de la Verónica (1974)
Letra: Verónica Doerr/ música R. Vivaldi/F. González

Te conozco desde siempre bienamado
Desde la edad primaria
Del viento…
De tus manos espero
El sol del cereal, por tus ojos
Los hijos asomados me nombran
Y me llaman.
Eres un armario pleno,
Un temporal de dicha…
Piedra y sudor tranquilamente
Reunidos…
Renuévame
Cada mañana, como a las flores no olvides
Que yo amo viviendo
Todas las construcciones
Que emanen
De tu trabajo
Si te fallo o me abren
Algún año en algún tiempo
Si me muero encontrarán
Debajo de mi carne otra carne
Otro cuerpo
Modelado
¡ay si fueses tú, cirujano!

El Torito (1972)

Instrumental sobre recopilación hecha en Calama

Tus ojitos (1975)
F. González

Tus ojitos son tan puros
Tus ojitos llenos de sol…
Tus ojitos se descubren
Con la fuerza de tu tiempo ¡tiempito!
Yo te miro
Y quisiera guardarme,
Tus luceros de cristal…
¡que me gritan tu inocencia
y tus ansias de vivir!

Juego (1975)
F. Sazo / F. González

Llegará el día, como de arriba,
Cayendo sin saber…
Cómo ni cuneado; la hora
Del juego tremendo ¡ay amor!
Será la vida y muerte juntas:
La ronda que es la final…
Ahí estaremos: tú y yo, todos
Inmensamente alegres, reunidos

Quenita – violín (1975)
F. González

Instrumental

Vuelta y vuelta (1975)
S. González

Sucede que me estoy quedando triste,
Sucede que me canso de reir,
Nada nuevo veo en las mañanas
¡Ni en tus ojos de ayer!
Y sigo caminando calendarios
Sigo dando vuelta en un reloj
Todo se termina en un suspiro
Y huye alado el eco de la voz,
Y vuelta y vuelta
Planetas y estrellas

En Río perdí la voz (1975)
S. González

Instrumental

Canción de boda (1974)
F. Sazo / F. González

Iré en el día y con los días,
Rodeado de una cierta geografía:
Con una ambición extrema
De permanencia hacia tu rostro
Y a tu sencilla alma de reina campesina.
Te vestirán de blanco.
No, no, no, no lo queremos
¡deberías ir como tu éres, vestida
de araucaria majestuosa,
de ola blanca;
de pájaro o de noche,
de mineral oscuro…
de barco luminoso y coralino…
de todo lo perenne y verdadero!
Toda la naturaleza
Velará por tus ropajes…
Me contaron que eres
Su hija predilecta…

Canción del reposo (1974)
F. Sazo / F. Hurtado

Primero se durmieron mis piernas…
Así murieron detenidas
Al caminar de los sueños.
Después cayeron los brazos…
Inertes y rocosas cordilleras
Formaron mis puños en la cama…
Mis costillas fueron achicándose o agrandándose
En quillas de mágicos veleros,
Que cortaron el mar azul piedra de la noche
¡esta canción de la vida al amor se le dedica!